COMO CONOCÍ AL AMOR DE MI VIDA EN UNA CASA DE ESCORTS DE BILBAO

Publicado el 14/05/2021
COMO CONOCÍ AL AMOR DE MI VIDA EN UNA CASA DE ESCORTS DE BILBAO
El destino me llevó a conocer a Brenda en una de las mejores casas de escorts de Bilbao. Una cubana de ojos verdes preciosa que nada más verla por primera vez hizo que me enamorara y no pudiera olvidarla.
Nunca podía haber pensado que iba a conocer al amor de mi vida y actual mujer en una casa de escorts de Bilbao. Actualmente resido en Madrid pero por motivos de trabajo estuve viviendo en pleno barrio de San Pedro a cinco minutos del estadio de San Mamés, ¡aupa Atletic!....
Fueron unos años que viví como un auténtico marqués con un buen sueldo, piso de alquiler pagado y sin ningún compromiso con nadie. Por lo que desde el viernes por la tarde al domingo me pegaba mis buenos homenajes por el Casco Viejo o Zazpikaleak con mis amigas del trabajo y con  la cuadrilla que me acogió al llegar a Bilbo.

Por mi parte después de mi última relación con la que fue primera novia que llevábamos casi diez años, que desgraciadamente acabó de forma trágica por la muerte de mi pareja después de una larga enfermedad, no quería comprometerme con nadie. Me había afectado muchísimo la pérdida de María, pensaba que nunca iba a querer tanto a una persona, entré en una depresión que únicamente pude ir recuperándome al llegar a Bilbao y conocer a unos amigos que me ayudaron muchísimo.

Nunca había sido un putero, pero en Bilbao no paré de follar con chicas de compañía de lujo de las mejores casas de escorts de Bilbao. Me recorrí todos los puticlubs, agencias, masajes eróticos y casas de putas de Bilbao conociendo las mejores chicas de compañía unas auténticas escorts de lujo y con mucha clase.

Esa noche con la cuadrilla nos habíamos liado empezando con la sidra y terminando con los txakolis que me pusieron a tono. No pudiendo levantar los ojos del escote y las tetazas de Laura, una rubiaca del trabajo que me solía cepillar algunos sábados por la noche cuando su novio ertzaintza no venía a verla desde Vitoria. Me levanté al servicio y al salir estaba Laura poniéndome los pechotes en la cara, empezamos a morrearnos y nos metimos en el baño de las chicas. La bajé el top para poder magrear esas tetazas apretándolas y chupándola sus pezones rosaditos y empecé a masturbarla que a esas alturas su coñito estaba ya súper mojado. Laura no paraba de jadear y me cogió el rabo que estaba ya en todo su esplendor y empezó a pajearme como una posesa. La puse de espaldas de enfrente al espejo y empezamos a follar. Era una gozada follar por detrás con el culo en pompa y agarrándola las tetas con las dos manos mordiéndola el cuello. Me dio mucho morbo follar mirándonos al espejo, nos proponíamos a follar encima del lavabo, pero la puerta del servicio no paraba de sonar, nos estaban jodiendo el polvo……, no podíamos seguir, vaya putada.
Al salir todo fueron risas y cachondeo, todos sabían que nos solíamos enrollar a excepción de su novio……., Laura se puso de mal rollo por el cachondeo y se fue para casa por lo que me quedé a dos velas.

Por lo que, con los huevos cargados y con el subidón que llevaba decidí visitar a una escort modelo que se llamaba Natalia que había visto en la web ww.casasdescort.com. Llegué a la casa de citas, aunque no me aseguraron que pudiera ver a Natalia, la verdad que era muy tarde y estaba muy cocido…. Me recibió una preciosidad de chica y me llevó al saloncito para que esperara a Natalia, estaba tan cómodo que me quedé dormido…. La verdad que es una de las mejores casas de escorts de Bilbao que había visitado, decoración súper moderna, muy vistosa  y las chicas de compañía eran unos pibones, unas escorts modelos de Bilbao con mucho estilo principalmente eran escorts colombianas, dominicanas, rumanas, españolas y rusas.

Me despertó Brenda, así se llamaba la chica que trabajaba como encargada cogiendo el teléfono y recibiendo a los clientes.  Me dijo que era muy tarde y ya no había escorts trabajando……
Mirar a Brenda fue como un sueño, una morenaza de pelo negro rizado con ojos verdes muy grandes y con una sonrisa eterna. No me lo podía creer, se parecía muchísimo a María a mi primera novia…..Brenda me dijo que si quería tomarme un café mientras que las chicas terminaban de recoger, el salón tenía una barrita de bar con una cafetera y me levanté junto a Brenda. Empezó a surgir entre nosotros muy buen rollo y no paramos de hablar, sobre todo de temas de ocio, restaurantes y lugares que visitar en Bilbo porque llevaba sólo un año y no conocía mucha gente.  

Me despedí y cuando llegué a casa no podía dejar de pensar en Brenda. Los días pasaron y cada día estaba más obsesionado con ella y decidí llamarla al teléfono de la casa de citas en la que trabajaba. No funcionó y no me quedó más remedio de visitar la casa de citas, no quería parecer un loco depravado y no sabía cómo se lo podía tomar. Brenda terminó quedando conmigo a tomar un café en el bar de debajo.
Parecía que nos conocíamos de toda la vida, no parábamos de hablar y el feeling era impresionante. Brenda era cubana y llevaba en España un año, su tía era la propietaria del piso de citas desde hace muchos años ofreciendo los servicios de las mejores escorts vips de Bilbao. Brenda la ayudaba en la gestión de la casa de citas y en la selección de las escorts y prostitutas entre las que trabajan las escorts con más estilo y guapas de todo Bilbao.

Nunca podré olvidar cuando follé por primera vez con Brenda, llevábamos viéndonos unas semanas y una noche después de cenar subimos a nuestro apartamento. Brenda era preciosa, lo que más me gustaba era su color de piel canela, ojazos verdes y pelo negro súper rizado. Tenía unas tetas redonditas con unos pezones negros, el culo durísimo y respingón. Antes de salir del ascensor nos pusimos a besarnos y ya no pudimos parar……., no sé cómo nos desnudamos pero la recuerdo tumbada totalmente desnuda encima de las sábanas blancas que contrastaban con su color de piel. La besé y recorrí con la legua todo su cuerpo chupándola los pezones  y estrujando suavemente sus tetitas mientras no paraba de morder sus pezones. Bajé con la lengua poco a poco hasta su coñito rosadito, no paré hasta que me agarró del pelo y me obligó a subir poniéndose de rodillas y empezando a hacerme una felación espectacular, lamiéndola y ensalivándola para terminar tragándosela entera. Estaba cachondísimo y tiré a Brenda a la cama de espaldas empezando a follarla con el culo en pompa, estaba mojadísima y su coñito era una delicia. Empecé a morderla el cuello y se puso muy caliente, tiré de ella y la puse a cuatro patas para poder agarrarla de las caderas y estrujarla el culo, cuando paraba Brenda se movía haciendo que mis pelotas rebotaran con su coñito. Como estaba a punto de correrme, me tumbé y Brenda se puso encima no parando de besarme, empezando muy suave para después ir moviéndose cada vez más rápido, votando y jadeando para terminar corriéndose y caer desplomada sobre mi pecho. Rápidamente me puse encima con sus piernas apoyadas sobre mis hombros y empecé a bombear todo lo rápido que pude hasta que me corrí no parando Brenda de chillar con cada embestida. 

Los encuentros cada vez fueron más frecuentes y no podíamos estar sin vernos más de un día. Nos fuimos enamorando y decidimos cambiar de vida y de ciudad. Nos fuimos a vivir a Madrid montando Brenda un salón de uñas y yo un negocio de importación y venta de muebles. Finalmente dimos un paso adelante y formamos una familia casándonos y actualmente somos padres de dos niñas preciosas.

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