De Tarifa a Figueres para follar con una prostituta vip de Barcelona y cumplir su fantasía sexual.

Publicado el 10/04/2021
De Tarifa a Figueres para follar con  una prostituta vip de Barcelona y cumplir su fantasía sexual.
Historia de una experiencia real con una prostituta de Figueres de Barcelona. Cumpliendo y haciendo realidad su fantasía sexual aunque tuviera que recorrer la distancia de 1.260 kilómetros y 12 horas de coche.
Siempre se ha dicho que tiran más dos tetas que dos carretas y en este caso lo que motivó a cumplir su fantasía sexual fueron las tetazas que tenía Sandra una auténtica prostiuta vip de lujo de Barcelona que le recordaba a su primera novia.
Nunca pensé que podría hacer una locura por una prostituta de lujo y más cuando a mis 40 años solo me había ido de putas dos veces en mi vida. 
Vivo y trabajo en Tarifa como instructor de windsurf y kitesurf. He montado una pequeña tienda de alquiler de tablas y damos cursos a los turistas. Pero este último año no ha podido ser peor………., el covid prácticamente nos ha llevado a la ruina comiéndose todos los ahorros que teníamos y dejándome a las puertas de la ruina. 

Después de unos meses de miseria sin poder trabajar mi relación de siete años con Laura acabó resintiéndose. La verdad, que el no meter dinero y el nerviosismo de esta situación de incertidumbre se juntaron con los problemas de celos e historias que teníamos para dar por finalizada nuestra relación.

Nunca me imaginé a principios del 2.020 que a finales de año ya no íbamos a estar juntos, porque nos complementábamos perfectamente y follábamos como locos. Laura estaba buenísima, a sus 35 primaveras tenía un culo respingón, durísimo y redondito. La encantaba y se ponía muy cachonda que la cogiera el culo con las dos manos y se lo apretara deseando que la pusiera de espaldas o a cuatro patas para que la comiera el coño por atrás. Ponía el culo en pompa para que la lamiera el culo y el coño a la vez. Era muy frecuente que practicáramos el beso negro llegando Laura con mucha facilidad al orgasmo, masturbándola mientras que la comía el culo a cuatro patas. La verdad, que con ninguna novia anteriormente había practicado el beso negro enseñándome y practicándolo la primera vez con Laura. Con lo cachonda que se quedaba después de correrse me tumbaba en la cama boca arriba con las piernas para arriba arrodillándose en el suelo y comiéndome el culo a la vez que no paraba de pajearme. De vez en cuando se levantaba y me comía la polla con un frenesí que me volvía loco para volver a arrodillarse para comerme el culo lamiéndome con su lengua también los huevos. Tengo que decir que no aguantaba más de diez minutos por lo que cuando Laura se volvía a levantar y se la tragaba entera aprovechaba para correrme en su boca. Al principio no la gustaba que me corriera dentro de su boca, pero con el tiempo me complació porque se dio cuenta de que me ponía cachondísimo.

En nuestra ruptura no tuvo que ver nada el sexo porque cada semana nos echábamos tres o cuatro polvazos pero los celos siempre fueron un problema por parte de Laura. Cada vez que hablaba con una chica eran malas caras, no podía tomar ni un café con una amiga y al final también acabó sentándola mal que fuera a tomar algo con los amigos por si acaso conocía a otra chica. Nos fuimos distanciando y Laura propuso que nos fuéramos de Tarifa a Sevilla donde vivía su familia y nos podían ayudar. 

Laura me tenía enamorado, era una muñeca rubia con pelo rizado y unos ojazos azules que te dejaban embobado. Sus tetitas eran como limoncitos, chiquititos y en punta que cuando se excitaba se le ponían durísimos.
Finalmente, a Laura se le metió en la cabeza irse a Sevilla y empezó a obsesionarse y ya no aguantaba esta situación. Su familia acabó presionando cada vez más y terminó dejándome marchándose a finales de año. Me quedé destrozado porque tenía dudas en irme con Laura a Sevilla, pero la relación con su familia no era buena.

Hasta que no me quedé sólo no me di cuenta de lo que había perdido, pasaba los días pensando en ella, pero me di cuenta que Tarifa se le quedaba pequeña a Laura y quién disfrutaba de la playa y del mar era yo. Habría que mirar hacia delante y esperar a que el puto covid nos dejé volver a poder tener una vida normal y poder trabajar para volver a levantar mi negocio. Ahora esa es mi única motivación. Mucho ánimo a los que lo están pasando mal como yo, esto pasará amigos, mucha fuerza.

Solía pensar en Laura por las noches para hacerme una buena paja, pero no sé porque empecé a pensar en mi primera novia. Se llamaba Raquel, teníamos 18 años cuando empezamos a follar. Nunca y repito nunca olvidaré esas tetazas que tenía Raquel, grandes, duras, rosaditas con unos pezoncitos pequeñitos. Eran espectaculares, preciosas….. Me gustaba y me volvía loco acariciarlas, chuparla esos pezones, pellizcarlos, las estrujaba viendo como la gustaba y gemía de placer. Siempre que me la chupaba alternaba la comida con una cubana. Eran unas tetas perfectas para hacer cubanas, ese canalillo bien lubricado hacía que mi polla resbalara por esas tetazas. Raquel se cogía las tetas con fuerza para que yo metiera mi polla por sus tetas aprovechando para alternar a metérsela por la boca. Como me gustaba follarla la boca a la vez que me hacía una cubana, esas tetas eran prodigiosas se tragaban mi polla, la cubrían entera.
En esa época no me atrevía a correrme en su boca porque sabía que no la gustaba y si lo hacía me quedaba sin follar una semana…… por lo que me corría en sus tetazas y después de estar limpita se la volvía a meter en su boca. Nunca me han vuelto a hacer una cubana como me lo hacía Raquel.

Supongo que mí subconsciente buscaba algo distinto………………..las tetitas de Laura no se podían comparar con los melones de Raquel. A lo mejor soy un salido por pensar así pero es lo que en esos momentos pensaba.
Quería volver a chupar esos dos tetones y que me hicieran una buena cubana por lo que me pregunté dónde estaría Raquel y que habría sido de sus vida por lo que la empecé a buscar por facebook. La encontré y contactamos dándome su teléfono. Habían pasado veinte años desde que nos vimos la última vez….., me dijo que llevaba divorciada cinco años y tenía tres hijos. Lo típico, nos empezamos a mandar algunas fotos subidas de tono y tuvimos alguna conversación picantona porque no me pude resistir y la dije que todavía recordaba las cubanas que me hacía. La pedí que me mandara una foto de esas tetas grandiosas pero esas tetas desgraciadamente ya no eran las mismas ahora la llegaban por debajo del ombligo, ja,ja,ja. Raquel había engordado mucho, los años no pasan en balde si no te cuidas y no había tenido una vida fácil. Nos reímos un montón y hemos empezado a tener una relación de amistad, pero la verdad es que no me atrae sexualmente.

Me empecé a obsesionar con las tetas grandes y no paraba de pajearme buscando por internet videos de unas tetas como las de Raquel hasta que un día navegando accedí a una web de publicidad de servicios de escorts “casasdescort.com” porque tenía muchas ganas de follar y no aguantaba más. No quería tener una relación seria con nadie ni buscar follar a través de páginas como tinder. Quería algo rápido con un pibón que me ofreciera un servicio profesional, buscar una prostituta de lujo. 
Me gustó la página casasdecort.com y empecé a enredar por ella, no llevaba cinco minutos y ya había visto alguna prostituta vip que era una auténtica puta de lujo con la que había pensado acabar la noche haciéndome un cinco contra uno, cuando encontré a Sandra. No me lo podía creer era igual que Raquel de joven, morena con pelo rizado con unos ojos castaños súper penetrantes y una boca con unos labios gorditos. Las tetazas eran iguales a las que recordaba de Raquel, grandes, redondas, rosaditas con unos buenos pezones. Tenía un cuerpazo con unas curvas que daban mucho morbo destacando sus caderas y culazo. Sin darme cuenta me estaba tocando y me había puesto cachondo por lo que me tuve que hacer una paja para calmar mi lívido. 

Al día siguiente cuando me levanté ya tenía todo planeado y la llamé por teléfono, estaba súper nervioso, no entendía porque estaba así de nervioso. La llamé y a la primera no me cogió el teléfono, a la media hora la volví a llamar y ahora sí que me lo cogió. Su voz era muy sensual, tranquila y el tono me dio confianza para preguntarla por todos los servicios que ofrecía. Al ser un novato en estas lides no me di cuenta de lo principal que era saber de donde era Sandra. Me invitó a que fuera a visitarla y me dio su dirección: "carrer Italia cerca de la Ronda Sud cerca del Cementerio". La pregunto en que ciudad está y me dice que en Figueres en Girona, me quedé callado y Sandra creyó que había colgado el teléfono……….., la dije que yo vivía en Tarifa y nos echamos a reír los dos. Me gustó que Sandra tenía muy buen rollo y volvió a reírse, la dije que había sido una pena porque me hubiera gustado pasar con ella una noche. 
Nos despedimos, pero yo no paraba de pensar en Sandra y esas tetas por lo que decidí hacer una locura: “ir de Tarifa a Figueres a pasar una noche entera con una auténtica prostituta de lujo de Barcelona”.

Volví a llamar a Sandra y le dije que era el chico de Tarifa y que quería ir a pasar una noche con ella. No paraba de reírse como si estuviera tomándola el pelo, pero vio que iba en serio. Y acordé con Sandra que buscara un hotel y la tarifa de una noche entera haciéndome una buena rebaja por la locura que quería acometer….
Me metí en google maps y busqué cuántos kilómetros había. Me quedé blanco porque la distancia era de 1.200 kilómetros entre Tarifa y Figueres y más de 12 horas de coche……… Empecé a dudar si debería ir a Figueres porque era una pasada de kilómetros, coche, dinero, tiempo pero esas tetas no se me quitaban de la cabeza por lo que me lié la manta a la cabeza y me fui a Figueres a tener una cita con una escort profesional de Barcelona, una prostituta de lujo de Figueres que tenía dos tetas como dos carretas como se dice.

El viaje se me hizo eterno, por un lado pensaba en Sandra y lo buena que estaba y de las cosas que pensaba hacer pero por otro lado no paraba de pensar que sí cuando llegara Sandra no era lo que había visto en las fotos sería una decepción. Había leído muchas veces en distintos foros que las prostitutas algunas veces no eran las chicas que se anunciaban, Sandra me remarcó que era la escort que había visto en la web de anuncios casasdescort.com y que no me iba a decepcionar.

Por fin después de doce horas y media llegué a Figueres al hotel que había reservado Sandra en la calle Las Ramblas. La habitación estaba muy bien y contaba con un jacuzzi en la habitación. Descansé y dormí para coger fuerzas para tener mi cita con Sandra y ver si había acertado. Quedé con ella para cenar y quedé en el restaurante que me indicó y por fin llegó el momento de conocernos. Llegó Sandra con un top ajustado blanco que marcaba esas tetazas, minifalda negra y botas altas hasta la rodilla. Era un pibonazo con su pelo rizado y sonrisa no dejaba de recordarme a mi primera novia. Sandra era una prostituta vip de Barcelona, no podía poner ni un pero a esta auténtica puta de lujo de Barcelona.

Cenamos y charlamos, Sandra me contó que tenía 30 años y era colombiana, llevaba ocho años en España. El rollo fue espectacular, no paramos de hablar y reírnos. Nos fuimos a tomar una copa y a bailar, pero la verdad es que no podía esperar más y tenía unas ganas enormes de magrearla. Sin pedírselo Sandra empezó a morrearme, besaba muy bien, me gustaba como me metía la lengua. No pude más porque no me atrevía en público a sobar esas tetas que ya llevaba días soñando con ellas. 
Nos fuimos al hotel y ya en el ascensor continuamos morreándonos y caté esas tetas. La levanté el top y la quité el sujetador y las pegué el primer lametón. Enseguida se abrieron las puertas del ascensor y tuve que parar. 

Entramos a la habitación y por fin pude saborear mi premio con tranquilidad: acariciar los melones de Sandra, los estrujé con fuerza y chupé sus pezones hasta que se pusieron durísimos. Nos desnudamos y puse a Sandra de rodillas que empezó a chuparme la polla con muchas ganas, pero la incorporé un poco para que me hiciera una buena cubana. 
La tumbé en la cama he hicimos un sesenta y nueve, su coñito era rosadito y estaba riquísimo. No podía más y sabía que no tardaría mucho en correrme por lo que puse a Sandra boca arriba y la comí el coño masturbándola a la vez. Empezó a gemir como una loca chillando que se estaba corriendo agarrándome del pelo. Antes de que pudiera recuperarse me puse encima y metí la polla en su boca sin parar de follar su boca cada vez más rápido. Una vez que estaba bien ensalivada se la saqué y se la metí entre sus tetas para hacerme la cubana que llevaba días soñando hasta que no pude más y se la volví a meter en la boca para correrme, el chorreón fue impresionante. Sandra no desperdició ninguna gota y me hizo gemir de placer.

Descansamos en la cama haciéndonos un masajito y decidimos meternos en el jacuzzi con una botella de cava cortesía del hotel. Que bien besaba Sandra, me ponía súper cachondo. La puse a cuatro patas y empecé a lamerla el culazo que tenía para hacerla un beso negro, no paraba de decirme que siguiera. Intenté darla la vuelta, pero me dijo que siguiera metiéndola la lengua por el culo, estaba cachondísima y empezó a masturbarse. Me pidió que por favor la follara por lo que salimos del jacuzzi y me enfundó el preservativo con la boca con una comida rápida y no pusimos a follar como locos embistiendo a Sandra con fuerza para ver como se la movían las tetas con cada empujón. No pude más y la puse encima para parar un poco e intentar no correrme. Empezó a votar y a moverse disfrutando y buscando el orgasmo hasta que no pudo más y me dijo que se estaba corriendo. Sandra se quedó quieta sin moverse jadeando por lo que la puse a cuatro patas y empecé a follarla agarrándola de las caderas hasta que me corrí echándoselo por la espalda. 

La verdad es que estaba muy contento, ni en mis mejores sueños hubiera podido imaginar que iba a tener una cita con la mejor puta de lujo de Barcelona. Sandra se portó como una prostituta vip que cumplió todas mis expectativas, fue cariñosa y el trato fue muy cercano. Su implicación fue máxima y nunca podré olvidar a Sandra que me ofreció un servicio de escort profesional valorándola como una auténtica prostituta de Barcelona.

Finalmente a las cuatro de la mañana nos dormimos porque estábamos muy cansados, por la mañana aprovechamos el desayuno del hotel y subimos a cambiarnos para irnos. Regalándome Sandra un polvazo mañanero, empezando con una mamada en la ducha para pasar a la cama poniéndose encima para que pudiera disfrutar de esos melones. Mientras Sandra votaba encima de mí y se movía en ocasiones despacito buscando su placer, yo me entretuve agarrando esas tetazas y chupando esos pezones. No paramos de besarnos y me preguntó si cambiábamos de posición porque se estaba poniendo muy cachonda y no iba a tardar mucho en correrse. Seguimos un rato y terminó corriéndose preguntándome si quería follarla en otra posición, la puse a cuatro patas y estuve un rato pero como tardaba en correrme me desenfundó y empezó a hacerme una mamada espectacular como una auténtica puta de Barcelona. Se la metió hasta el fondo, la ensalivó, se atragantó y viendo eso ya no pude más terminando dentro de su boca.

No tengo palabras para describir mi experiencia que tuve con la mejor escort de Barcelona. Fue mi tercera experiencia con una prostituta y nunca pude pensar que follar con una puta en Barcelona iba a ser mi fantasía sexual durante muchos años.
Nos despedimos como si fuéramos novios y actualmente me wasapeo con Sandra de vez en cuando. Las doce horas de coche de vuelta no se hicieron tan pesadas porque no paré de pensar en mi experiencia con Sandra y que no me importaría volver a repetir.
VOLVER
Esta es una página de contenido adulto y tienes que tener más de 18 años para acceder a ella.