El Éxito de Follar Pagando (No Invitando a Copas)

Publicado el 12/02/2021
El Éxito de Follar Pagando (No Invitando a Copas)
Después de llevar varias horas tomando y bailando, uno de mis amigos empezó a charlar con un grupito de chicas que estaban en una sala de baile, el muy listo, empezó a bailar con una de ellas que la verdad es que tenía un buen culo y unas tetas enormes, esto hizo cambiar el estado de mis hormonas y empezaron a revolotear y a alborotarse y dí un paso adelante.

Me arrimé a una chica del grupo que conoció mi amiguete, y, empecé a entablar conversación con ella, pero mi picaresca me hizo dar un paso más allá y decidí invitarla a una copa, por cierto son caras de cojones y pagué 18€ por su consumición y la mía.

El Éxito de Follar Pagando (No Invitando a Copas)


Os voy a contar algo que me sucedió y lo llevo consigo en mi mente como una gran anécdota.


Durante mucho tiempo de soltería y sin haber follado jamás con una mujer, mi vida dio un cambio radical para lograr experimentar el goce del sexo, quería saber lo que realmente se siente cuando penetras un chocho bien húmedo y mojado.


Harto de hacerme decenas de pajas a diario, porque la masturbación era mi único aliciente tras ver vídeos porno y fotos de putas desnudas XXX por medio de Internet, frente a una pantalla vieja de ordenador.


Pero un día, quise cambiar las pajas y dejar de ser pajillero para tener sexo seguro con alguna chica o mujer que conquistase, pero la verdad es que soy algo feo, bajito, regordete y con gafas, la verdad algo incómodo de ver, pero no por eso, incapaz de llegar a conquistar a una madurita que me enseñe lo que es la vida sexual.


Pues a todo esto, cansado de oír a mis amigos que salían por ahí de discotecas y pub, que ligaban tías en esos lugares que tanto frecuentan la gente para tomar y bailar, decidí ir con ellos de copas.


Pagar copas para Follar no sirve


Llegó la hora de la verdad, fui a la peluquería a cortarme el pelo que ya lo tenía bastante descuidado, así mismo me dispuse a ir a la óptica a cambiar las gafas por lentillas (eran lentillas de color azul), para aparentar por lo menos algo de guapura en mi rostro, después me decidí ir al centro comercial a comprar algo de ropa, la verdad es que me hacía más falta comprar ropa elegante y a la moda que comer.


Pues con todo lo acontecido que escribí en el párrafo anterior, llegó la hora de la verdad, mis amigos fueron a recogerme a casa y nos fuimos a un local de copas bastante conocido en la ciudad donde vivo.


Después de llevar varias horas tomando y bailando, uno de mis amigos empezó a charlar con un grupito de chicas que estaban en una sala de baile, el muy listo, empezó a bailar con una de ellas que la verdad es que tenía un buen culo y unas tetas enormes, esto hizo cambiar el estado de mis hormonas y empezaron a revolotear y a alborotarse y dí un paso adelante.


Me arrimé a una chica del grupo que conoció mi amiguete, y, empecé a entablar conversación con ella, pero mi picaresca me hizo dar un paso más allá y decidí invitarla a una copa, por cierto son caras de cojones y pagué 18€ por su consumición y la mía.


Ahora viene lo bueno, tras esa copa y charlar entre carcajadas, la volví a invitar a tomar otra, empecé a tontear un poco con ella y al final decidí dar un paso más allá, la dije que me gustaba y que si quería empezar una gran amistad conmigo, pero ella me dijo que de momento no quería tener pareja, que amigos podíamos ser, pero nada más, por lo que al final decidí arrimarme a otra chica y repetí los mismos pasos, la invité a unas copas , sonrisas y demás, pero a la hora de la verdad el tiempo se esfumó y no me comí un colín.


Sin ligar nada de nada, llegó el fin de la noche, eran como las 7 de la madrugada y yo me iba a mi casa tras una noche larga de intentos por conquistar un amor, vacío, sin haber ligado y encima me había gastado 70€ en copas.


Volver a la caza


Mis ánimos no se perdieron tras la primera noche fallida, intente de nuevo otro fin de semana y la verdad es que fue igual que la primera salida, no me comí ni un colín, esta vez pague copas y se me quedó cuerpo de pagafantas, así que ya tenía que cambiar de estrategia si quería ligar y follar.


Escapada a Madrid


A todo esto me llama mi amigo Andrés y me dice que el fin de semana podíamos ir Madrid de salida, nos iríamos el Viernes y volveríamos a casa el Domingo, me pareció algo bastante interesante, iría a una ciudad diferente a la mía, donde conocería mujeres diferentes y de otro sitio.


Decidí decir a Andrés mi amiguete, que contase conmigo para esa estupenda salida de finde, así que preparé todo “peluquería, ropas y dinerito” para gozarla, porque esta vez tenía que ligar y follar si o si.


Por fín llega el día tan esperado y salimos en el coche de otro de mis amigos, en este caso se llama Juan, tras unas largas horas de carretera y varias paradas por el camino para descansar y tomar café, llegamos a Madrid, por cierto una ciudad enorme y con gran cantidad de gente por sus preciosas calles.


Cogimos un hotel y por fin pudimos descansar un rato para más tarde salir a cenar en algún sitio maravilloso de esos que esconden las grandes ciudades como Madrid.


Tras vestirnos y arreglarnos a la caída de la tarde noche, fuimos a buscar un lugar para cenar, tras largas vueltas y caminatas por Madrid y no ponernos en acuerdo, decidimos entrar en un Burguer king, con la gran casualidad de estar al lado de un grupo de chicas de nuestras edades.


Juan que es el más atrevido del grupo, dio rienda suelta y sacó conversación con las chicas de la mesa de al lado y que eran de Madrid, al final conseguimos hacernos amigos de ellas y nos llevarían tras comer algo por ahí de fiesta.


Camino de las famosas salas de fiestas que estas chicas comentaban en el burguer una y otra vez, llegamos por fin a una macro discoteca enorme, abarrotada de gente de todas las edades y de todas las nacionalidades y me dije a mi mismo “hoy es tu día chaval”.


Con esas empecé a bailar y de frente como a 4 metros de distancia vi a una chica preciosa, morenita de piel y con cabello negro largo y rizado, era la mujer de mis sueños, tetas grandes, cintura de avispa y un peazo de culo de esos redondos y duritos que a cualquier hombre gusta.


Pues nada, me fui acercando lentamente hasta llegar al lado de ella y empecé a mirarla, la miré y miré hasta que ella me miró, cuando sucedió esto la sonreí, ella me devolvió dicha sonrisa, lo que me dio un punto a mi favor para poder acercarme más aún y poder decirla cualquier cosa y poder atraerla.


Una vez me acerqué a ella, decidí seguir su baile frente a ella “cara a cara” ¿cual fue mi sorpresa? Que ella me siguió el juego y empezamos a bailar los dos juntos y algo pegaditos. Tras conseguir esta hazaña que al final me salió tal y como leí en un libro, la susurré al oído para invitarla a salir de la pista de baile y así poder invitarla a tomar una copa.


La chica tomó mi invitación con un si, fuimos directos a la barra de la discoteca y pedimos al camarero dos copas, pero hostias, las copas allí costaron 12€ cada una, que gasté un total de 24€ en un rato.


La verdad es que no me importó nada el gastarme ese dinero, la chica era brasileña y residente en Madrid, me habló un poco de su vida al igual que yo de la mía, por lo que me encontraba en una situación bastante agradable con esta mujer.


Seguí hablando con ella, mientras mis amigos bailaban y tomaban con las chicas que conocimos en el burguer king, volví a pedir al camarero otras dos copas más, que en total ya me había gastado 48€ en escasos 40 minutos.


La noche seguía y las horas iban pasando, casi tanto para tener que volver junto a mis amigos para ir al hotel a dormir y descansar.


Por este motivo, decidí intentar ligar con la chica brasileña, pero al final de la noche, ella me dice que no está interesada en rollos ni líos con chicos, para mi fue una excusa por ser el tío feo del grupo y fue como un vaso de agua fría.


Tras otro fracaso más me despedí de la chica brasileña, volví con mis amigos al hotel, en mi cuerpo llevaba un nuevo fracaso para mi colección y mi moral la tenía ya por los suelos, porque ni fuera de mi ciudad fui capaz de liarme con una tía.


Cuando llegamos al hotel, mis amigos que por cierto si habían ligado con las chicas que conocieron en el burguer, chateaban con sus whatsapp sin parar, mientras que a mi el teléfono solo me daba la hora.


Con esto, cogí mi teléfono y me puse a buscar casas de citas, chat de cita para ligar, y empecé a ver páginas de escorts, putas de pago que follas pagando el servicio, el cual me despertó el ánimo y decidí cambiar de estrategia.


Pues bien, me puse a analizar y reflexioné en algo que nunca había pensado hacer, irme de putas, porque puse a pensar en el dinero que me había gastado en chicas en las diferentes discotecas a las que fui, para que al final no llevarme ni un mísero beso de alguna de ellas, me gasté una gran suma de dinero en invitarles a tomar copas, más las que yo me tomé junto a ellas, las entradas y pases de las discotecas, las cenas, los desplazamientos y demás, para al final, no saborear nada de nada referente al sexo.


Ahora si, me puse con mi móvil a buscar putas, chicas escorts en Madrid, putas a domicilio y todo un sin fin de palabras en el buscador.


Al final di con una web de citas y contacto con chicas y mujeres en Madrid, donde se anunciaban y publicaban cientos de escorts preciosas, tías buenas de todo tipo, latinas, españolas, rumanas, francesas, alemanas, mujeres para follar de todos los estilos para todos los gustos, Rubias, morenas, pelirrojas, un sin fin, donde ofrecían todos y cada uno de los servicios que podían hacer mientras practican el sexo contigo.


Pues bien, al día siguiente que era Sábado, mis amigos salieron de nuevo con las chicas que conocimos en el burguer, pero esta vez me quedé solo en el hotel y no salí de fiesta, tenía ganas de follar y mucho morbo por conocer el mundo putero.


Volví a encender mi teléfono, puse Google y empecé a navegar buscando putas a domicilio, putas de lujo, putas escorts universitarias, putas baratas y un sin fin de palabras para lograr mi objetivo de búsqueda.


Por fin di con una página web de citas, donde había fotos de putas preciosas, con tetas grandes y culos esbeltos como a mi me gustan. A todo esto elegí a una de ellas, una morena de ojos verdes con piel canela cuyo nombre era supuestamente Lucía, pinché en su ficha de perfil de la web de contactos de mujeres y me llevó hasta su teléfono.


Quedar para Follar


Decidido a follar y que me hicieran realidad mis deseos sexuales, llamé para hablar con Lucía, tras tres tonos telefónicos me responde una preciosa voz, una voz sensual que me hizo ponerme cachondo, mi polla empezó a ponerse gorda y las ansias de follármela me poseían.


Tras hablar con ella, llegamos a un acuerdo y viene hasta el hotel, este hotel era donde me estaba hospedando con mis amigos, porque esta chica tenía un piso de putas escorts donde atendía única y exclusivamente y no hacía salidas, pero tras el acuerdo cogió un taxi y fue al hotel.


Una vez llegó la recibí, yo estaba súper nervioso, era la primera vez que iba a tener contacto con una mujer, no sabía si lo iba a hacer bien o no, pero me enfrenté a ese miedo y continué con mi polla que estaba ya a reventar bien dura.


Lucía empezó a desnudarse y me dijo que me quitase la ropa para poder lavarnos, pues haciendo caso a sus palabras empecé a desnudarme hasta quedarme totalmente desnudo al igual que ella, después fuimos al baño y me lavó la polla bastante bien, por cierto, mi rabo estaba más duro que un mástil de acero, pero estaba tranquilo porque ese era mi dilema. Lucía se lavó sus partes íntimas también, después me llevó a la cama y empezó a tocarme con un tacto increíble, tierno y verdaderamente alucinante, jamás sentí nada igual.


Lucía me sintió nervioso y me dijo que estuviera tranquilo y me dejase llevar, pues así lo hice, Lucía empezó a chuparme la polla, una mamada bien ensalivada y profunda, me comía los testículos subcionandolos con su preciosa boca, después de hacerme una mamada que me dejó más cachondo que al principio, se puso encima de mi, rozando los labios de su coño por encima de mi polla, dando un gusto que ni puedo describirlo.


Al rato de estar rozándome con sus rosados labios vaginales en mi pene, cogió mi polla y se la metió en su húmeda vagina, ahí es cuando realmente llegué a sentir algo nuevo, algo que nunca pude sentir y que ahora se que solo se siente penetrando a una mujer.


Tras unos 10 minutos de lujuria me corrí, me corrí tanto que salpiqué hasta la mesilla y la pared del hotel, un orgasmo impresionante, una experiencia inigualable y un sin fin de placeres donde jamás pude llegar por si solo.


Al final Lucía me llevó al baño de nuevo y me limpió, ella también se lavó y fuimos nuevamente a la habitación, donde procedimos a vestirnos, después la invité a un trago que por cierto, fue un refresco solamente del frigorífico del hotel, seguidamente la pagué 100€ por casi 45 minutos de gloria y pasión más el importe del taxi, por lo que Lucía se marchó y yo me quedé tumbado en la cama del hotel hasta quedarme dormido del gusto y placer que había tenido con esa mujer escort de la capital.


Con esta experiencia, cuando alguien decide ir de putas es por necesidad, porque como para mi al igual que les pasa a otras personas, ligar no es fácil, pero gracias a este tipo de profesionales del sexo, prefiero quedar para follar antes de pagar copas a chicas, me cuesta más barato y follo si o si, follar garantizado y encima a tu gusto.



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